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Descansa

La inocencia no se esconde.
A veces se pierde y otras
El mundo se encarga de robársela.




Todo lo que hagas en la vida
será insignificante, pero es muy
importante que lo hagas porque
nadie más lo hará. Como cuando
alguien entra en tu vida y una parte
de ti dice que no estas minimamente
preparado para esto y la otra parte dice
hazla tuya para siempre
.


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lunes, 30 de agosto de 2010

No hay que ver.

Detuve el auto, los dos hombres me miraron sin decir palabra alguna.
- No - dije -No voy a moverme de aquí y ustedes van a bajar de mi auto.
La calle estaba oscura, mucho más que hacia un rato,
la carretera se alargaba,
haciéndose ver,
a través del cristal delantero, siniestra y congelada.
- Dicen - dijo fase ocho, con sus cabellos rubios en la cara, lo miré por el retrovisor
Mientras apreciaba el eco de su voz - que quien va al bar "Debajo de la muerte"
Lo descubre.

Miré al otro, que estaba en el asiento del acompañante, mirando la carretera,
- Por favor - dijo el sin aun desligarse de la nada y sin mirarme - necesitamos
Que enciendas el motor - su voz parecía atascarse en algún lugar de su garganta, saliendo
Por sus labios con gran esfuerzo, siendo capaz de dominar a mi atención, era suave
Y seductora, masculina, bien formada y apacente, su voz era maravillosa.
- ¿ donde se supone que debo ir ? - pregunté.

Fase, miró al muchacho como en espera de sus palabras, yo permanecí observando
su cabello negro, muy terso y pulimentado, bajar desde su cráneo, en cascada, hasta su
cuello, donde la cabeza De una pequeña serpiente sobresalía del cuello de su camisa, tatuada
en su piel en colores muy Oscuros, parecía estar perdido en la finita carretera y sus ojos grises,
como los de un lobo, la enfocaban firme y directo, como si la calle tuviera alguna culpa.
- Vamos, arranca- dijo sin ni siquiera moverse - luego te digo a donde iremos ¿De acuerdo?
- ¿Descubrir qué? - pregunté.



miércoles, 25 de agosto de 2010

No hay que ver...

Salí, sospechando que la secuencia de sucesos en aquella
Noche serian catastróficos, como si encontrar la voz fatídica
De un locutor seria lo mismo que escuchar una canción de los
Beatles en cualquier bar ya para estos tiempos.

Caminé despacio, encogiendo los hombros, cruzando los brazos,
El frío estaba como para tiritar. Me detuve en la vera de la acera
Mirando hacia los dos extremos de la calle, como en espera de algún
Automóvil, aunque hace horas no se veía pasar uno. Era costumbre mía.
Coloqué un pie en el asfalto negro para entonces cruzar - Creí que me invitarías
Algunos tragos - Escuché decir.
Giré el cuerpo, dando media vuelta.
El muchacho del bar estaba allí parado,
La luz roja del letrero del bar le caía en los cabellos, tomando la forma sexy y
Divertida de sus risos, le cubría los hombros, haciendo que las rayas blancas de
Su camisa fuesen color rosa y se escapaba de mi vista escondiéndose por toda su espalda.
Su rostro quedaba libre de luz, no obstante podía distinguir cada facción gracias a los
Rayos de luna.
- ¿Que no basta con haberme dejado ganar? - pregunté, mirando bien sus ojos azules y directos.
- No, necesito un favor - dijo, como si la confianza entre nosotros fuese añeja y muy profunda
- ¿A si? - Mencioné, viendo el otro acercarse - Siquiera, ni siquiera se tu nombre - culminé, crucé
la calle y subí al auto.

Iba a colocarme el cinturón de seguridad para cuando el rubio subió al ford, sentándose en
el asiento trasero del auto y el otro, en el del acompañante, lo miré, sus ojos entornados y
Muy grises enfocaban la calle - ¡Arranca! - exclamó el de atrás, no hice nada.
- Hazlo - dijo y sus ojos grises corrieron hasta mi rostro, frunció el ceño y limpió el sudor
de su frente.
Puse el motor en marcha, como si alguna fuerza me obligara a hacerlo.
El rubio mantenía la vista en el bar, mientras nos alejábamos, suspiraba frotándose las manos.
- Por cierto - dijo el que estaba a mi lado, con mucha serenidad - Su nombre es Fase,
Fase ocho...



martes, 24 de agosto de 2010

Estoy atrás.


Se asustó y se fue, no lo comprendo.
Ayer regresó con sus manos
Grotescas, me aplastó, me besó
Y dijo - Lo siento linda-
Entonces me hundió consigo
Una y otra y otra vez, hasta
Matarme.

lunes, 23 de agosto de 2010

No hay que ver XIV



- Esto es pool 51 - dijo el rubio - lo único que tienes que hacer
Es fijar tus bolas y pegarle a esta blanca para m...
- No sigas hablando - intervine - Que sea la suerte ¿No?
- ¿Existe la suerte ? - Preguntó, lanzando la moneda una vez
Más, yo la observé. Subió en el aire, dio una voltereta y empezó
A bajar como si una fuerza se lo obligara. calló en el dorso de una
De sus manos y con la palma de la otra mano cubrió la pieza.
Me miró alzando las cejas - ¿Que eliges? - preguntó
Cara - dije, suspiré.
Quitó su mano, dejando ver la moneda y efectivamente era cara.
- Eso es suerte - mencioné
- Más bien, Habilidad - dijo el.

Empezó el juego y las palabras fueron siendo cada vez más escasas,
¿Crees que deba irme? - pensé, como si aun le estuviera hablando a Dani.
Apunté la vista a los ojos del muchacho - Azules- volví a pensar - son
Azules y no, no voy a irme -

el juego avanzaba y sin duda alguna aquel
Sujeto tenia en su poder la futura victoria, yo siquiera entendía lo que
Estaba haciendo, a pesar del tiempo que llevábamos jugando en silencio.
- ¿Te encuentras bien?- preguntó, mientras le caía uno de sus bucles rubios
en la frente, subía y bajaba como un resorte suave y hermoso - parece
Como si estuvieras demasiado cansada - continuó, como si presintiese que
ya empezaba a desconectarme del mundo, era tiempo de divagar.
Estaba entre la idea de la muerte repentina de mi madre y los comentarios
De un locutor mientras yo conducía.
- Viajé por tres días - respondí

Su amigo, el de ojos grises, estaba pegado a la barra con los brazos bien
cruzados y en una de sus manos una botella de cerveza que había dejado de
beber hacia unos cinco minutos. Dirigí la mirada hacia el, viendo como la barba
Le recorría el mentón, caminado hasta la parte frontal de sus orejas y regresaba
abajo bordeando todo su boca. lancé mi último y Mencioné entre dientes una de las
frases del hombre de la radio y no me importa que esa voz haya sido
bienvenida desde el otro lado de las Sombras, esa frase empezó a atemorizarme.
- Me ganaste - dijo. volví el rostro a el.
- ¿Que dijiste? - pregunté aunque le había escuchado perfectamente.
- Que ganaste, dije que ganaste.
- Yo te dije que existe la suerte.
- Bien, imaginemos que no creo en la suerte eso es Habilidad.

Dirigí los ojos al muchacho en la barra - ¿Habilidad?- pregunté. regresando la mirada
Al cabello rubio del chico en frente de mi.
- Sí - sonrió - para distraerme. No respondí, de seguro ya me había perdido
entre tantas ideas Descabelladas.
- Oye - dijo, salté ligeramente como quien sale de algún shock - ¿Estas bien?- preguntó.
- Viajé por tres días, ya te había dicho.
- Lo recuerdo.

Me arrebató el taco de la mano y junto al de el lo colocó encima de la mesa de billar.
Con los dedos entre el cabello, deslizó su mano por toda su cabeza como quien pinta
La raya de una calle. tomó aire con la boca inflando sus mejillas, después lo soltó de golpe
Haciendo que sus labios chocarán emitiendo un pequeño ruido. se colocó, luego, las manos
En la cintura encorvando el cuerpo.
- Debo irme - dije, mientras observaba aquel hombre rubio y corpulento hacer ademanes de
Bebe.
No esperé su respuesta, me dirigí a la salida, antes, me detuve en frente del muchacho
Que estaba recostado en la barra con la cabeza abajo y una cerveza entre la mano, de seguro esta
Tan ebrio que siquiera puede continuar tomando su cerveza - pensé .
Él me brindó una mirada de soslayo sin aun alzar el rostro - no estoy ebrio - respondió
Sin tampoco quitar su cuadre de agente policial o el de uno de esos hombres de negro.

domingo, 22 de agosto de 2010

No hay que ver (titulo real)


La noche se hacia cada vez más densa y el rostro de Bonie desapareció
De mi mente por aquellos minutos en los que conducía.
- No se a donde ir- dije - como si aun le estuviese hablando a Dani,
Pero mi auto estaba vació, tan vació y callado.
En un intento por alivianar la mente, busqué entre los huecos
Viejos y olvidados de mi empolvada memoria, los nombres de lugares
Que solía visitar, pero no recordé alguno.

Bajé del auto. La calle estaba
Un tanto solitaria y entumecida, iluminada por el letrero de un bar
Que me quedaba al frente " Debajo de la muerte" decía, mientras que
En el asfalto se reflejaba un gran circulo rojo.

- ¿ Crees que deba entrar ?- pregunté y como si Dani me hubiese respondido
Entré en el lugar. Sentí miedo, nunca antes me habían agradado esos tipos de
Lugares, me acerqué a la barra muy rápido y compré una cerveza en su botella,
Las pocas personas que habían se encontraban muy distraidas, envueltas en las
Letras de una canción de Lady Gaga. yo merodeaba aun entre nombres y palabras.
- Te haré pedazos esta vez - dijo un chico, acomodando las bolas de billar en un triángulo,
Mi cuerpo saltó ligeramente al apreciar el eco de aquella voz y de inmediato lo miré.
Lanzó una moneda y se calló al piso antes de que la atrapara, había pestañado, perdiendo
Así la ruta del metal.
Se agachó para recogerla, entonces miré al otro chico que jugaba con él, pegado a la mesa
De billar, sostenía el taco muy fuerte y mantenía el ceño fruncido, me miró con los ojos
Entornados y medio grises, como si estuviese tratando de evadir la luz chocante del auto
Que se parqueaba afuera, el otro se levantó del piso diciéndole - Maldición ¿Que nunca vas a
Dejarme ganar ? - pero el parecía ignorarlo, su mirada profunda y penetrante no se movía de mi.

EL muchacho con la moneda en manos, parecía estar empeñado en la venganza, lanzó una vez
Más la moneda y esta vez su cabello enrolado y muy rubio bailó al atrapar la pequeña pieza.
- Hasta yo podría ganarte - le dije. me miró de pies a cabeza
- Ya lo creo - mencionó con una pequeña sonrisa.

Me acerqué a ellos - ¿Como se juega? - pregunté.
El rubio sacudió la cabeza lentamente sin aun dejar de sonreír.
- Enserio creí que sabias lo que decías - dijo el otro que hace minutos me observaba, mientras
Me pasaba el taco. yo lo tomé observando como el cabello se le pegaba a las mejillas a
causa del sudor.


martes, 17 de agosto de 2010

Este es el caso.


Se siente como si estuviera
Cayendo hacia atrás, al igual
Que usted, estoy resbalando entre
Las grietas de su nombre,
Pero nadie se da cuenta de eso,
Quizás solo yo.

Todo lo que tengo es un papel
Medio roto y medio armado,
Todo lo que tengo son letras de
Usted. y un beso largo que
Se arrastra como transeúnte por
Las calles, estas calles que debería
Mirar.

No me puedo explicar del todo
Que es lo que quiere
Que es lo que necesita y todo
Lo que no desea necesitar,
No puedo respirar en todo este
Tiempo de su ausencia, aun cuándo
Estaba muerta, creí conocerle
Otra vez en las puertas del abismo.
Digame ¿ Desea estar conmigo?.

domingo, 15 de agosto de 2010

Querido Record XIII

Dirigí la mirada a sus ojos y a su pelo rubio, casi blanco, alborotado encima de
Su cráneo. - Entonces ella tiene razón para esconderse - dije
- ¿ Que rayos estas diciendo? - dijo la anciana caminando en círculos.
- ¿ No ves que no le agrada que ese hombre este en casa?
- Elizabeth ¿ De quien hablas?
- De Mamá ¿ Que ya la olvidaste ?

Se paró firme, me miró con la boca abierta y frunció el señor sintiéndose
Agraviada - Tu madre - dijo con lentitud, como si estuviera agarrando la
Paciencia - trato de evitarla - vaciló - trato.
- Dios mio - dije - ¿ Que clase de madre eres? ¿ ¡William te ha manipulado!?
¡O es que deseas que retroceda su maldito progreso!
- Su progreso Elizabeth se ha detenido - dijo acercándose a mi.
- No se como pude dejarla contigo, ¡estuve confiando en ti!
-¡ Tu te largaste y no te importó en lo más mínimo su estado!
-¡La llevaré conmigo a ver si te quedas en paz e inventas orgías con el vecino,
con William y una maldita taza de café!
- ¡Tu madre esta muerta! ¿¡ Como demonios piensas llevártela!?
Bajé las manos, miré hacia la ventana buscando un minuto de silencio interior,
me acerqué rápidamente al armario estrellando la puerta, viendo
Que adentro estaba solo una prenda de vestir y en el piso esa caja redonda y divertida
Donde mamá metía sus zapatos preferidos. Bajé la cabeza - Mi madre esta muerta - dije.
Mordí mis labios hasta sentir el dolor suficiente, apreté los puños y volteé para mirar
A Bonie.

- Bien - dije y ella se sentó despacio sobre la cama colocándose una mano sobre la boca
Y la otra entre las piernas, suspiró soltando la ira que hace un rato le avasallaba,
Entonces apretó los ojos como si se estuviese resistiendo al llanto o a una gran contracción.

Salí de prisa y me detuve en el umbral de la puerta, quería decirle algunas cosas, pero
Seguí los pasos hacia delante, bajé las escaleras, viendo al señor Norbut, sentando en el sofá
con los codos sobre las piernas, levantar la cabeza para verme pasar.

sábado, 14 de agosto de 2010

Querido Record XII ( Titulo temporal)

Mirándome, pero sus ojos se mantenían distantes, perdidos en algún lugar del espacio.
En el limbo, quizás. y yo, me perdí también en su mirada creyéndome participe de su
Demencia, causa inmediata del miedo que en momentos corría por sus venas.
- ¿ Que he hecho?- susurré. mientras los segundos se iban fugases por las manecillas del
reloj puesto en mi mesa de noche. - Debo abrazarla - pensé.

- Elizabeth - dijo Bonie caminando hacia a mi - deja de gritar.
Miré a la abuela caminando despacio por el pasillo y acto seguido entré a la habitación
cerrando la puerta. Suspiré mirando la
Madera oscura - Descuida, estoy aquí - dije.
Volteé con todo y cuerpo, mamá no estaba, se había levantando en algún momento.
- No tienes que esconderte - le avisé.

Me acerqué a la cama y tomé las tijeras - mamá - volví a decir - Ven aquí a saludarme.
Me senté en el colchón. - ¿ Sabes que viajé por tres días? - y se me escapó una pequeña
Sonrisa, lo que me hizo pensar en el teléfono celular y Dani, de seguro ya esta sin baterias.
Pensé. En medio de la reja de la puerta entreabierta del armario noté un trozo de su
blusa, aquella tela lila con maripositas amarillas que se hacia a la vista.
- No te supiste esconder - dije. sonreí nuevamente.
- ¡Elizabeth! - Exclamó Bonie desde afuera. miré la puerta regresando la vista al armario.
- ¿ Me escondo contigo ? - pregunté.
- ¡Elizabeth abre la puerta! - volvió a decir Bonie.

Me levanté atendiendo a su llamado, despegué la vista del armario
- No debería abrirle ¿ Cierto? - suspiré halando de la manecilla, abrí la
puerta y volví a cerrarla. Coloqué mis dedos en medio de los ojos -
One, two Elizabeth's coming for you - empecé a cantar- three, four, better lock
your door - retiré una de mis manos, cubriendome los ojos con solo una, y le
abrí la puerta a Bonie - Five, six, grandmother is here
- Elizabeth, deja de hacer eso
- me
advirtió Bonie - Seven, eight, gonna stay up late - continué -Nine -
dejé de cantar- diez, nunca te escondas otra vez.

Bonie retiró mi mano del rostro brutalmente tomándome de los hombros - ¡Es la canción
de Freddy! - Exclamó, balanceandome una otra y vez - ¡ No quiero volver a escuchar esa
Canción! ¿ entiendes?
- se detuvo, yo la miré tratando de analizar su agresividad
- No quiero volver a escucharla - reiteró, colocándose las manos en la cabeza.


martes, 10 de agosto de 2010

Querido Record XI



Estacioné el auto en el asfalto, debajo de un árbol,
casi encima de la acera, miré la casa
Por primera vez en todo un año y respiré profundo, las emociones se dislocaban de su
Lugar estallando en mi sangre, el aire se hacia espeso y se contenía en mis pulmones
Haciendo que el corazón de plata que pendía de una cinta negra aferrada a mi cuello,
Subiera y bajara constantemente con el ritmo de mi pecho.

La casa y el panorama estaban intactos. Nada en lo absoluto había dado algún cambio.
Las flores violetas y rojas aun rodeaban la casa y la cerca de madera aun era blanca y
Las hojas verdes cubrían una de las paredes y en la entrada estaba esa alfombra amarilla
Que de niña limpié tanto. Dí los típicos pasos rápidos para entrar de una vez, subí los tres
Escalones y me paré encima de la alfombra a observar el columpio en que mamá y yo
Nos sentábamos a contar historias, inmediatamente entré distinguí ese aroma a café
Recién hecho que percibía cuando Dani y yo llegábamos de la preparatoria, pero
Parecía no haber nadie en casa.

Caminé contando los pasos del 10 abajo, pasé la cocina pintada ahora de verde y blanco,
Toqué los retratos familiares enganchados en la pared y llegué a la sala.
Los muebles de mimbre habían sido cambiados por unos de leder color blanco que hacían
Juego con las cortinas de visillo naranja y con la alfombra en el piso.
La abuela Bonie, que parecía diez años más joven. compartía allí su café con el señor
William Norbut, el mismo que se marchó de casa el verano pasado y que ahora padecía
de últimas miradas.
Los dos dejaron su amena platica para observarme de pies a cabeza en espera de alguna palabra
Mía, ¿ Que hacia papá en casa si cuando se fue juró no volver ? era una pregunta cuya respuesta
jamas saldría del rincón más oscuro y perverso de mi imaginación, pero que quizás alguna vez
Llegaría a ser obvia y concreta.

Mantuve el cuerpo erguido mientras miraba los ojos de papá y como si fuese la primera vez
Que descubriera dolor en ellos lo imaginé llorando entre las piernas de mamá después de
Maltratar a Dani en el bosque.
- Hola Beth - dijo con la misma lentitud de siempre y alargando las vocales, su acento
Italiano jamas iba a irse.

Miré a Bonie, y a su boca entreabierta, tratando de adivinar la incógnita en sus pupilas,
solté el cuerpo. Aquella escena me parecía familiar, Que déjá vu, pensé.
Abrí la boca para hablar y Bonie, quizás adivinó que mis palabras serian incisivas,
Prefirió intervenir - ¿ Donde esta tu equipaje? - preguntó
- No traje -dije - pienso contar hasta diez antes de irme.

La presencia de William me ardía en las venas, subí las escaleras para evitar el desarme
De mi paciencia y por unos minutos creí olvidar la razón por que la estaba en Pensilvania,
Caminé por el pasillo después de pegarle a la pared - ¡Mamá! - Exclamé y sin tener respuestas
La busqué en toda la planta, en el ático, la bañera, la habitación de Bonie, en la de ella...

llegué a la última habitación del pasillo, la que fue mía toda la vida hasta que decidí
mudarme a Thallahassee con Paula. Posé la mano en la manecilla de la puerta y la abrí sin
Ninguna lentitud, ahí estaba con la misma blusa lila y holgada que llevaba puesta
El día en que me despedí de ella, sentada en la esquina de mi cama con el cabello
corto y desigual, como si ella misma se lo hubiese cortado, miraba por la ventana en espera
De alguien, con una tijera de cortar carne entre las manos.

- Mamá - dije en susurro y ella volvió la cabeza a mi, dandome una sonrisa plena y
Recién amanecida, parecía estar ...




Querido Record X

Los tipos habían movido la camioneta hasta delante, dejando el espacio
Vació, estacioné mi auto allí y les pedí que llenaran el tanque.
El del pañuelo permaneció mirándome y el otro le miraba a el, me sentí
Incomoda.

Sentí miedo y me atracó la gana de tomar el teléfono y hacer que Dani
despertara de cualquier forma. Pero me mantuve sentada muy derecha
Con el guia en medio de mis dos manos y la vista puesta a la carretera.
- Oye - dijo uno de los tipos - niña ¿ Lo conoces? - refiriéndose al chico
Rubio de adentro, miré el celular haciendo caso omiso a la pregunta
Y el volvió a hablar - ¿ De donde vienes ? dejame adivinar , Latinoamerica.
Lo miré sin aun soltar el aliento - Por lo menos soy del planeta tierra.
dije, Pisé el freno colocando la "D" y arranqué.

Aun se repetía en mi cabeza
Aquella oración "Si, te esperaba a ti" como un eco lóbrego que no se entendía
Como, si, te esperaba a ti, más bien era un "Cuidate, que estas muerta"
Quizás debería retroceder, pensé, preguntarle al chico por que dijo eso,
Pedirle que me muestre su rostro, quizás debía hablar con el de lo sucedido
A ver si es que el sabe o entiende algo.

los ladridos del Perro de Paula interrumpieron mis pensamientos avisándome
que Dani aun seguía dormido y en linea, pero yo continué en mutismo por algunas dos
horas, la carretera se veía cansada y desgastada, semejante a mi, el sol le pegaba fuerte
Y ya tenia grietas pequeñitas, las notas y letras de una canción hacían la compañía en
La ausencia de la voz de Dani, el miedo de encontrar un espectro en el asiento trasero,
De que la canción se retorciera para convertirse en la voz extraña de algun hombre
Ebrio o enloquecido, me incitaba a perder el control, a despertar a Dani, a salir del auto,
Pero mantuve la compostura, eso seria una locura.

Aun había ausencia de palabras en el interior de mi auto y Paula se habia despertado,
Después de una hora intentó despertar a Dani, pero este no respondía, entonces escuché
El movimiento de unas llaves, los gemidos del perro y una puerta cerrarse, Paula salió.
Los bucles seductores de aquel muchacho y la perfección de su nariz tallaban mi mente
Por segundos, pero le ganaba la imagen de Dani acostado en mi cama, dormido tan
Dulce y profundamente, llamando a mi mano para que se deslizara por su mejilla y entonces
Besarla suave, retirar los mechones oscuros de su cabellera para atrás y sentirlo entre mis
Dedos, darle un abrazo fuerte de buenos días y esperar a que el lo diga con su voz apagada
Y dormilona que la noche pasada estuvo provocandome.


lunes, 9 de agosto de 2010

Querido Record IX


Entré y los oídos se me entorpecieron con el murmullo múltiple de las
personas en el lugar, avancé airosa posando mis medias negras en los
Azulejos del piso, me detuve y busqué con la vista un lugar cómodo y
Deshabitado, pero no lo encontré.
Pensé en comprar algo para llevar, pero en el auto ya me bastaba con los nachos,
No me quedó de otra que retroceder para salir y ver si Daniel ya se había despertado.

- Puedes sentarte aquí - dijo un muchacho sentado en la mesa al lado de la ventana y
Las pequeñas plantas en una esquina. Lo miré en espera de alguna otra palabra y abrí
La boca para hablar, pero descubrí que no tenia nada para decir. caminé unos pocos
Centímetros, halé la silla y me senté.

El chico llevaba una gorra, con un puma en la parte superior, que le aplastaba los bucles
De oro justo detrás de las orejas cubriéndole el cuello, tenía el codo apoyado en la mesa y
se sostenía con la mano el mentón y la boca, de modo que solo pude ver la tez rosa de su
Nariz, el otro brazo se flexionaba delante del codo y parecía estar encorvado como si sintiese
Frío o no quisiese mostrarme su rostro.
- ¿ Estas tan solo ? - le pregunté, tratando de ver más allá de la gorra que le tapaba los ojos
- ¿ ves esa camioneta afuera ? - dijo y su voz se escabulló por los pequeños espacios entre sus dedos
- ¿ Andas con esos tipos ?
- No, ellos son los que venden la gasolina - dijo, sin aun levantar el rostro.
- ¿ y como estas seguro de que te pusieron lo que les pediste ?
- Eso no me importaría.
- Aun no me respondes ¿ Andas solo ?
- Llevo mi perro ahí dentro.
- ¿ Eres fugitivo, criminal ? - le pregunté, aunque si lo fuese no iría a decirlo.

Suspiró, moviendo todo el cuerpo, parecía estar mirando mis manos, pero no puedo
Estar segura de eso - Supongo que si - respondió.
La camarera con rostro malhumorado le trajo el pedido, me miró como perro celoso de su comida
y dejó uno de los platos en medio de mis brazos y el otro delante de los de él.
- No entiendo, ¿Esperabas a alguien? - le pregunté al ver las dos comidas.
- Si, te esperaba a ti.

Retiré las manos de la mesa y rodeé todo el lugar con los ojos, respiré hondo y contuve el aire
En los pulmones , sí, te esperaba a ti, se repitió en mi cabeza - ¿ Que haz dicho ? - pregunté soltando
El aire de golpe.
- Que esperaba a alguien - reiteró, rascándose la garganta para aclararse la voz.

me levanté, creí estar alucinando, coloqué la silla en su antiguo estado y sin decir una
palabra más, me retiré.

Querido Record VIII ( titulo temporal)

- ¡Deberías ver lo que estas haciendo! - gritó papá tomando a Daniel por
el antebrazo, arrastrándolo por el bosque para que le ayudara con algo que
Yo no podía ver.
- Tiene 10 años, por Dios - le dijo mamá, intentando arrebatárselo de los
Brazos.
Nadie me lo dijo, pero yo sabia que el estaba ebrio. Yo estaba en alguna parte
Del lugar y no podía verme, Dani me miró, solo él me miró, mis padres
No sabían que yo estaba allí y yo sabia que ellos no lo sabían.

Mi corazón hizo acrobacias, dio piruetas, saltos y se retorcía, supe que Dani estaba
en peligro y su mirada era distante y retirada.
Papá lo tomó muy fuerte y lo estrelló contra el piso, yo intenté caminar hacia él
Para detenerlo, yo podía detenerlo, pero las pupilas de Daniel me pidieron que me
Quedara donde estaba. El bosque era oscuro, todo estaba oscuro, yo me protegía con
Esa oscuridad y el sol enfocaba a Daniel, a papá y a mi madre, como si fuese algún foco
De teatro.

Abrí los ojos que hacia unas horas estaban cerrados, intenté protegerme del sol que se
Metía por el cristal delantero de mi auto y acomodé el asiento para sentarme, deslicé
Una de mis manos por mi rostro y luego la posé junto a la otra enzima del guia.
miré a mi derecha y al lado de mi pierna estaba el celular, lo tomé y pensé que ya había
Colgado.
Lo llevé a mi oído y observé mis pies cubiertos por la tela negra de las medias.
- ¿Daniel? - dije y hubo silencio del otro lado de la linea, de seguro aun dormía, pensé.

Puse el celular enzima del asiento del acompañante, le coloqué el altavoz y regresé a mi
Antigua posición. miré la calle vacía, sin ningún establecimiento, sin un auto, solo con
uno que otros árboles adornar las esquinas de la carretera, puse el motor en marcha.
No iba a cohibirme un sueño salido de la nada.

En algún punto de la calle apareció una pequeña caja muy distante de mi, mientras me
Acercaba fue convirtiéndose en una carpa, luego en una caseta hasta llegar a ser un
Establecimiento fastuoso de comida, delante había una gasolinera y parecía el tipo de lugar
Solitario en que se desarrollaría alguna película de acción o del lejano oeste.
Unos tipos negros llenaban el tanque de una camioneta vieja y sucia, el uno escupió en el
Piso un catarro espeso y repugnante, le pasó el pie por enzima una y otra vez, dejando en la
Tierra un pequeño lunar, el otra movía la cabeza al son de la música que provenía del interior
De la camioneta y se limpiaba el sudor con un pañuelo verde olivo que llevaba en el bolsillo
Trasero de su pantalón.

Estacioné el auto al lado de ellos, iba a esperar a que se retiraran para recargar
mi auto con gasolina, Mientras, llené una de las gomas con la manguera de aire
y abrí la puerta de mi auto para encender la Radio. recordé la voz y las palabras del hombre,
pero necesitaba que algo le avisara a Dani que yo aun estaba en linea. lo encendí y escuché una
canción nueva y lenta, cerré la puerta y me dirigí A la tienda de comida.


domingo, 8 de agosto de 2010

Querido Record VII

- Entonces no sirvió a nada lo que hablamos ayer - dijo, pero no presté atención
A su comentario
- Calmate Daniel, por lo menos me despertaste antes que la alarma.
- Genial - volvió a decir con la ironía suficiente como para que me diese cuenta de lo
Molesto que estaba.

Mis manos sudaban, mientras que la compañía de Dani desviaba mis ojos de la
Carretera, transportándolos a Thallahassee y enseñándome que tan bien se duchaba
Paula con la borla de baño. Daniel se quedó conmigo para llevar la cuenta de mis pasos,
Pero aun no adivinaba lo que yo tenia en mente, saludé a Paula e hice algunas paradas
Ella me dijo que debía cuidarme y era la segunda vez que me lo decían, compré unas
Sandalias por que había dejado los zapatos en el mecánico y le pedí a Dani que fuera por
Ellos, también les pedí que colocarán música por que no me atrevía encender mi radio.

Hablamos todo el día hasta quedarnos sin palabras, entonces ellos hacían sus cosas y
Yo las mías con el teléfono en los oídos, sin decir nada, escuchando la respiración
Y haciendo comentarios cortos.

- ¿ Alguna vez haz experimentado el sexo por teléfono ? - preguntó Daniel, con la voz casi
Dormida. El reloj habia consumido las horas cortas del dia y
ya era hora de descansar.
- No - dije, acostada en el asiento de mi auto.
- ¿ Por que no ? - preguntó y miré el cielo sin una estrella, oscuro, todo oscuro y
Tenebroso.
- ¿ Que haces Dani ? - pregunté en susurro.
- Estoy acostado en tu cama, viendo la puerta de la habitación de Paula y a ella dormir,
Veo la ventana y las estrellas pegadas en tu techo - hizo una pausa y yo miré mi mano sin
Anillos mojar la tela jeans de mi pantalón - Te escucho - culminó.
- ¿ Quieres tener sexo conmigo ahora ?- dije, dándole la espalda a la puerta, mirando así
el asiento del acompañante, los nachos y la salsa.
- Creo - sonrió emitiendo un pequeño ruido que estremeció mis oídos - que eso no estaría
Bien.
- Lo que estoy haciendo no esta bien.
- Esta platica parece demasiado inmadura ¿No?
Suspiré muy profundo y cerré los ojos, habia guiado el auto todo el dia.
- ¿ Ya estas teniendo un orgasmo ? - preguntó y yo sonreí.

Imaginé a Dani con su T-Shirt blanco
Acostado en mi cama de lado, con una de las manos debajo de la cabeza, sosteniendo
El teléfono inalámbrico de la casa y la otra reposando sobre su abdomen y sus cabellos cubrir
mi almohada y su rostro pálido medio oscuro y con un rayo de luna iluminarle la mejilla.
Ese pensamiento era convincente, era hermoso, era como si estuviese viéndolo y no
Imaginandolo.

- Daniel -
le advertí sin aun abrir los ojos - tengo que dormirme -
- ¿ Recuerdas a Freddy ? - preguntó y empezó a cantar con la voz tosca y dormilona que
hace rato estaba utilizando - One, two, Freddy's coming for you, Three, four, better lock your
door...
- Estas ... asustandome - abrí los ojos y volví a cerrarlos en un santiamén.
- Five
- continuó- six... grab your crucifix ...

sábado, 7 de agosto de 2010

Querido Record VI

El timbre del celular me despertó, era una llamada e increíblemente ya
había salido el sol - Dios me quedé dormida- me dije, quitandome los nachos que
Habia estado comiendo la noche pasada. Tomé el celular que reposaba en el asiento
Del acompañante y antes de contestar lo limpié por que tenia salsa picante. Pensé que
Era la abuela Bonie, pero era Dani.
- ¿¡Donde rayos te haz metido!?- gritó, como si estuviese demasiado preocupado
- Estoy en mi auto - respondí mientras me pasaba la mano por el rostro - con un chico.
- Elizabeth no estoy bromeando ¿Donde pasaste la noche y d... - Respondí antes de que
Prosiguiera preguntando.
- En mi auto - entonces puse el motor en marcha
- ¿Con un maldito hombre?
- Eso era broma, estoy con los nachos que te compré ayer
- ¿Te haz enloquecido?
- Si y no tengo pasta dental
- ¿En que lugar estas ?
- pon a Paula al teléfono
- Paula esta en el baño- tal y como lo había pensado, Dani pasó la noche en casa,
Esperándome - ¡Por Dios! Elizabeth dime donde estas por favor
- ¿Tuviste sexo con Paula, Dani ?
- ¡Maldición no! - respondió, por que yo sabia que el no haría eso con ella, además Paula le
Teme a esos tipos de relaciones -¿Donde estas ?
- Dani - dije - intentando aclarar mi vista para ver por donde iba- no voy a decirte, es inútil
Y lo sabes.
- Esta bien - su voz se calmó de pronto - solo - continuo diciendo - prometeme que no harás
Nada imprudente.
- Dani ¿ tu aun crees en promesas?
- No, pero confió en ti
- Esta bien, lo prometo, entonces te cuelgo por que estoy conduciendo y hablar por teléfono
Mientras conduces es algo imprudente ....

Continua.

Querido Record V

El hombre hizo una pausa y se escuchó como tomaba el aire con un ruido sigiloso
Soltándolo por la boca como quien termina de beber alguna bebida fría
¡Y si una bruja!- gritó y mi cuerpo saltó ligeramente - ¡Si alguna bruja- continuo -
de esas que metían en la hoguera Maldijera el camino por donde pisas!
¡Maldito camino que pisas! - su voz alterada
Penetraba mis oídos, espantaba
a mis latidos y ya estaba desconcentrada - ¡Los gusanos
Del infierno carcomerán
tu piel por siempre! ¡Serás un N, una N perdida en el purgatorio,
Al igual que
tu madre, perdida entre los muertos, ¡estas muerta, cuidate, que estas muerta!

Sin más nada que una emisora y algo de comer ¿Me escuchas?.

Dejé de enfocar la calle para mirar el aparato que hace rato había dejado de marcar
la emisora
y que ahora me obligaba a escuchar solo una, donde parecían dirigirse a
mi como si ya me
Conocieran, como si supieran lo que estaba haciendo, como si
aquel hombre de voz joven
Y fantasmagórica estuviese viéndome, era imposible,
había dicho buenos días y eran la 7
De la noche, pero coincidencia o no decidí apagar
la radio y la última frase que se escuchó
Fue como un susurro y un lamento - Por
que hoy es el día perfecto para hacer un viaje largo y sin zapatos-


El silencio profundo y a la vez perturbador que dominó el interior de mi auto me hizo
caer en la idea de
Que tal y como en las películas de terror algún espectro estaba
en el asiento de atrás, esperando a que mirase
por el retrovisor para que me percatase
de su presencia, pero entonces me consolé pensando que tal vez
Nada de eso habia
pasado y que solo estaba alucinando o muy cansada, no, yo no estaba loca aun.


Estaba cansada y preferí no pensar en aquellos comentarios, en eso era experta.
Aunque el miedo y las
Ganas de salir corriendo hacia la nada de la carretera me
dominaban por ratos, estacioné el auto en la
Hierba al lado de la calle.

Acomodé el asiento, le coloqué el seguro a todas las puertas y agarré la funda
de nachos esa seria la
Cena. El asfalto se había quedado completamente oscuro cuando
apagué las luces y tenia pequeños puntitos
Verdes fluorescente que volaban por
doquier, ¿Que estaría haciendo Mamá en esos momentos? pensé,
Mientras ponía la
alarma al celular, Paula estará preocupada por que no iba amanecer en casa y en cuanto

Dani le dijera que pasé a comprar algo y que parecía estar mal y también Charlie,
el mecánico, le avise
Que retiré el auto, paula se va poner muy nerviosa, entonces llamará
a Daniel para que la acompañe
A esperarme, pero yo no iba a llegar. pensé, mientras
intentaba conciliar el sueño, después de lo que dijo
Aquel hombre, ¿Quien duerme?

viernes, 6 de agosto de 2010

Querido Record IV

Y avancé por la carretera, dentro de mi auto y sin zapatos, sola, con una funda de nachos
Y una salsa picante en el asiento del acompañante hasta con el cinturón de seguridad puesto,
No fuera a ser que se cayeran al piso. Pronto sería de noche, perdí mucho tiempo con las charlas
De Dani y gasté más en explicarle tonterías para poder zafarme de él sin mostrar la prisa que
Llevaba, además tuve que ir por mi auto al mecánico y explicarle a Charllie que después le pagaba
El resto y pensarlo, la abuela Bonie estaba esperándome con noticia o sin ella, debía apresurarme.

Me cuesta conducir sin mis lentes, pero no quería hacer parada para buscarlos bien en mi mochila
Que estaba detrás, entonces encendí la radio para relajarme, de tan solo pensar en los kilómetros restantes
Se me erizaban los vellos de la espalda. Paula estaba persiguiéndome con la misma canción, solo apretar
El botón y la voz tosca y sexy de los Homphreys enamoraba la estancia casi vacía de mi auto. Too many
Times y Paula, pensé. Cambié de emisora y allí estaban los personajes cristianos diciendo que Jesús es nuestro
Fiel amigo y salvador, como si de el dependiera nuestra vida y la vida fuera un hilo frágil que se rompe
Sin el y que fuera de el no hay nada. yo estaba buscando algo más que escuchar.

Me acomodé mejor en el asiento y suspiré, el cielo parecía apagarse y eso excitaba a mis nervios,
Debía prestar atención a la calle y a la velocidad si quería llegar "antes de navidad" como me dijo Bonie,
Pero lo que no podía hacer era dejar esos hombres alterados con la palabra de Dios y queriendo hacer
Saber que ellos saben lo suficiente de ella cuando en realidad lo que saben es pura porquería.
Coloqué mi dedo nuevamente en el botón y cambié de emisora, era el punto exacto de la radio
Tocaban la canción de "Los lobos" una banda de rock, volví la mirada a la calle, ya estaba más oscura
Que hacia unos minutos, pero la letra de la canción me inspiraba " los que vi en la escuela y la gente
Que amé dicen que voy abajo, abajo, abajo, el vecino y mi familia me quieren ver abajo, abajo, abajo"

Era el momento justo para que Los lobos subieran el tono de voz y las cuerdas de la guitarra se escuchara de fondo y los golpes de la batería y la voz de henrry, el bocalista siguiera con el estribillo, eso esperaba,
Pero en lugar de esto hubo silencio, la pantalla donde se marca el numero de emisora estaba en blanco
Y me quedé observandola, al parecer se había dañado, de pronto regresó henrry y su voz " y se han equivocado, por que yo voy arriba..a..a..a" suspiré, pero la pantalla continuaba en blanco.

La voz de Henrry se tornó baja y no podía escucharla, era como si la radio estuviese apagada
pero se oía - ¡Buenos días amigos de todo el mundo! - dijo un hombre, que por su voz juvenil y fresca parecía tener algunos 20 y algo. Cambié otra vez la emisora y la pantalla no parecía marcar nada aun, entonces el
Sonido de las bocinas fue abrumador, un zumbido agudo que fue convirtiéndose en un eco metálico y distorsionado, las canciones parecían susurros sin sentido imposibles de entender, y en lugar de música
Se escuchaba más el ruido de una batidora que recibe corriente y esta encendida. Definitivamente
Debía apagar la radio y en cuanto intenté hacerlo escuché la voz del hombre repetir la frase
- ¡Buenos días amigos de todo el mundo! - como si fuese la única emisora disponible y la que tenia que
Escuchar - Hoy es el día perfecto - continuo diciendo - para hacer un v....

Continua.

martes, 3 de agosto de 2010

Querido Record III

No me detuve a mirarlo, pero llevaba puestos sus pantalones negros y
Apretados, con uno de esos t-shirt blancos que le hacían lucir mucho más
Pálido de lo que ya era.
- Supongo - respondí

Dani compartía la mitad de su tiempo con los audifonos de su teléfono celular
Y cuando no los llevaba puestos es por que tenia algo demasiado interesante a
Que brindarle completa atención.
- ¿Sabes que esta noche tenemos clases con el maestro
Humbert ? - Preguntó al no tener más que decir.
- Dani ¿Que quieres?- Empezó a Perseguirme.
- Quiero que me hagas un favor- dijo, quitandome la bolsa de nachos
Y su salsa de las manos para llevarlas.
-¿Quieres que llame a Halle Anton y me haga
Pasar por tu novia? - Halle habia estado enamorada de Daniel desde que ingresamos
En Keiser University, pero definitivamente no es, ni era el tipo de chica que les atraen a Dani.

- Oye- me dijo, yo estaba viendo los condones para cuando Daniel se había puesto delante de mi evitando que continuara caminando - ¿Por que tienes tanta prisa? -
Lo miré por primera vez en cinco minutos y parecía estar preocupado
- Tengo que buscar mi auto en el mecánico ¿ Me prestas dinero ? - Respondí y el asintió.

Supongo que sospechaba que yo iria a cometer una de mis locuras des-enfrenadas que como dice el acostumbro
a hacer, pero estoy segura de que no sabia cual era y es que estaba demasiado ocupado pensando en sus padres y la tienda. Pobre Dani. además no me interesaba que la supiera de todos modos no me dejaría.

Para ese día todo estaba al revés y enredado en un lio del que yo me quería zafar, pero lamentablemente
Soy la protagonista de mi historia y todo giraba al rededor de mi. Paula me había pedido un condón y ella
Siquiera sale con chicos, mi abuela me había llamado desde un celular y ella siquiera entiende esos
Aparatos, Dani había notado que algo andaba mal y no llevaba sus audifonos y yo iría a viajar unos 1380 y algo kilómetros en tres días.

Obviamente continua...